El ancestral arte de
narrar cobra carácter de oficio y se hace cada
vez más necesario, pues es éste un arte
que propicia la relación humana y fomento nuevos
horizontes en la vida cultural de niños y adultos.
Este libro, acompañado
por una antología de cuentos, sintetiza la vasta
experiencia de dos narradores y promotores de lectura
que, aún viviendo en distintos países (Argentina
y España) con realidades diferentes, consiguen
encontrar puntos comunes para despertar en padres, profesores,
bibliotecarios, actores y todos los amantes de la narración,
el deseo de contar historias.
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